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sábado, junio 27, 2026

OTRO APUNTE SOBRE GAUCHOS RETRATADOS POR LA LITERATURA

Lo primero necesario decir, es lo señalado en sus diarios por Charles Darwin quien describió al gaucho argentino como cortés, hospitalario y valiente. En su libro Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo, destacó que el hombre de campo era "muy superior a las personas de las ciudades", invariablemente cortés. Sin embargo, también advirtió sobre su extrema violencia por el uso del cuchillo y su propensión a los robos.

Tal fue cautivado que adoptó durante su permanencia algunas de sus costumbres, tomar mate, fumar puros y dormir al aire libre.






"Don Segundo Sombra" es una famosa novela rural argentina escrita por Ricardo Güiraldes y publicada en 1926. Narra el viaje iniciático de Fabio Cáceres, un joven huérfano que, guiado por el sabio gaucho Don Segundo Sombra, madura, aprende las labores rurales y encuentra su identidad.

El gaucho es un maestro.

Es el sabio gaucho, tal que quienes hemos conocido en nuestro medio gauchos, la obra lo retrata y eleva a su máxima expresión, y el hombre que fuera el maestro a partir de quien se inspira, sobrevive al escritor, que muere en París y recibe sus restos en Buenos Aires.

Foto de Segundo Ramírez con Guiralde


El Fausto criollo (cuyo título original es Fausto, Impresiones del gaucho Anastasio el Pollo en la representación de la ópera Fausto) es una obra cumbre de la literatura gauchesca argentina, escrita por el poeta Estanislao del Campo en 1866.

La historia es un hilarante relato en formato de diálogo gauchesco. Un gaucho llamado Anastasio ("el Pollo") le cuenta a su amigo Laguna su asombrosa experiencia tras asistir por casualidad a la ópera Fausto 

Forma parte de los textos fundacionales que ayudaron a moldear la identidad del ciudadano y la cultura argentina, contrastando lo urbano con lo rural.donde asistió por curiosidad, sin saber que aquello era un teatro, ni qué era una representación teatral.

El punto central de la comedia es cómo el gaucho, desde su total ignorancia sobre el mundo teatral y la cultura urbana, interpreta la historia de Fausto y el diablo (Mandinga) tomándola por un evento real y mágico.

“¡Viera al Diablo! Uñas de gato,/ flacón, un sable largote,/ gorro con pluma, capote/ y una barba de chivato”.

Estanislao del Campo



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